Miel
Un proceso laborioso y perfeccionista
La preparación de la miel se inicia en la misma planta, a través del néctar que extraerán las abejas para guardarlo en su buche y llevar a la colmena.
Una abeja debe visitar un millón de flores para preparar cien gramos de miel.
Una vez que llegan a la colmena las abejas proveedoras, pasan su néctar a las abejas receptoras quienes mantendrán en su buche durante cierto tiempo.
Aquí el néctar experimentará una transformación muy compleja.
El néctar contiene de un 40 a un 80% de agua. Para obtener la miel, las abejas tienen que eliminar las tres cuartas partes de líquido, para que adquiera la sustancia propia de la miel.
En esta operación de concentración de la miel toma parte un gran número de abajas que, mediante el batido de sus alas, crean en el interior de la colmena una aireación que acelera el proceso de evaporización .
Almacenada la miel podrá conservarse varios años. Una colonia de abejas, en una temporada, llega a recoger hasta 150 kilos de miel.
Sus beneficios
Vías respiratorias:
Acción descongestiva
Calmante de la tos
Músculos:
Aumenta la potencia física y la resistencia
Acelera la recuperación después de grandes esfuerzos
Corazón:
Acción cardiotrópica
Hígado:
Acción hepatoprotectora
Acción estimulante y reguladora
Riñones:
Acción diurética
Sangre:
Acción anti-anémica
Huesos:
Fijación del calcio y del magnesio